Tesoro

Te conozco desde que tengo memoria, y sin embargo, a día de hoy, sigo conociéndote, sigues [… ]

No

Es tan difícil saber decir no, que agota el no ser

Cuando decidí despedirte

Te eché de mi vida, con amenaza de muerte si volvías, y observé tus pasos, hasta que los perdí en la lejanía.

Nunca vuelves entera de una despedida eterna. Por más que lo intentes año tras año ese pedacito de ti […]

El precio

Su voz me recorre en forma de escalofrío por todo mi cuerpo.

El nudo de mi estómago va en aumento conforme el volumen de voz retumba entre las cuatro paredes.
Los nervios y el miedo afloran en forma de minúsculas […]

Madrugada

Hoy me he despertado creyendo estar entre tus brazos.
Somnolienta, he abrazado la almohada en un intento […]

La calle

Estiro los dedos en mitad de la agonía, y sin abrir los ojos, noto el frío como me abriga.Mis pasos se aceleran conforme mis pensamientos se aturullan dentro de mi cabeza.Meto las manos en mis bolsillos. Ahí está. Lo único que me da…

Calla

-Calla.
Y yo callo.
-Cierra los ojos.
Y los cierro.
Ahora todo está oscuro.

Cuento de Primavera (Parte III)

Cambió el rumbo de sus fantasmales pasos y se dirigió al lago, donde otras tantas veces ella y Roilán habían consumado su amor.

Ella estaba muerta, jamás volvería a la vida, aunque irónicamente tampoco estaba muerta, había asimilado que permanecería así en ese estada fantasmagórico de por vida.

Cuento de Primavera (Parte II)

La reina rió. -Muy aguda, muy pocos saben eso, y precisamente también por ello estás hoy aquí, tienes coraje, no temes a la muerte, ya la has visto otras veces, ¿no es cierto? Pero no, hoy no morirás, lo que te haré será peor que eso, pero jamás recordaras nada de éste instante ni de…

Cuento de primavera ( Parte I)

Salió de la cabaña, y se cubrió el rostro con la capucha de su capa, ocultando así su larga cabellera, y esperó.

Al rato se oyó un gran aullido de dolor y un golpe seco.

Al fin aquella forajida estaba muerta…

Ella 

Esta noche no será la luna, sino la luz de una farola solitaria y tímida la que ilumine mis pensamientos. En plena noche sombría mientras unos duermen y otros cazan, mantengo mi…

Exterminio

No salió.
Permaneció inmóvil, sin respiración.

Sentía como su cuerpo se iba encogiendo por momentos, como empequeñeciendo.
Sus músculos se estaban agarrotando, ya le quedaba poco para poder realizar cualquier movimiento por simple que fuera sin esfuerzo.
De su frente, brazos y otras partes de su cuerpo, salían ríos de sangre dibujando curiosas formas en él.
En su rodilla un pequeño pozo dejaba asomar…