Dragón

Durante muchos años lo guardó en su interior,
fue el dragón dormido entre montañas doradas
haciendo de Morfeo su pastor
de tristezas enredadas.

Fuí yo quién ávida de tu regazo
despertó tu alma
entre llamaradas y lazos
tramas, zarpazos
escamas y brazos.

Ofreciéndome lo que más anhelaba
fundirme con el viento, etérea e invencible,
con eso bastaba
era mi combustible.

Tus alas mi genio
mis piernas tu encierro.

Mis prisas tu sueño
y mi pasión enterrada por siempre en tu pecho.

Aderyn

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. macalder02 dice:

    Gracias a Dios que no fue el otro dragón. Muy bello tu poema. Me gustó mucho.

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    1. Aderyn dice:

      Jajajaja pues sí!! Gracias hacia tiempo que no me pasaba mucho por aquí, a ver si me animo y nos leemos más!! 😘

      Le gusta a 1 persona

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