​El círculo

Ella era un espíritu libre, nunca se dejó dominar por nada ni por nadie. Jamás se detenía.
Tenía un objetivo: El círculo.

Bajo los últimos y nublados días de verano dejaba distraer la mirada con el movimiento de los tallos al vaivén del viento.

Se distrajo hasta que los rayos de sol comenzaban a besar los pequeños tallos.

Pero su pensamiento estaba muy lejos de allí y una única idea le rondaba:

El reencuentro, volver al ciclo, la unión con sus hermanas.

Fue algo hermoso, las cinco unidas bajo el crepúsculo. Sus vestidos cada vez parecían más y más blancos, parecían bailar al compás de una música que tan sólo ellas eran dignas de escuchar.

Bailaban en torno a un hueco vacío, primero hacia la derecha después hacia el centro, algunas no podían retener la alegría y se le escapaba algún que otro salto, después hacia la izquierda y otra vez hacia el centro…

El hueco central cada vez era menor, y ellas cada vez más juntas y más resplandecientes.

La luz que brillaba en esas muchachas hubieran cegado a cualquiera que hubiera desafiado con la mirada, las cinco en un último baile se fundieron en un sólo cuerpo que lentamente comenzó a levitarse hasta posarse en lo más alto.

Cada mes repetía el mismo ritual y una noche tras una treintena observaba el mundo como si no fuera nada suyo.

Aderyn

Licencia de Creative Commons

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

 

Anuncios

¿Qué te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s